El Tiempo-Fuera y el Tiempo-Juntos
Time-In and Time-Out: A Guide for Parents
Young children act up a lot. When your child does something you don't want them to do, it is your job to set a limit. Limits show your child what you expect. Your toddler may get upset, but that is completely normal.
Is time-out helpful for young children?
A typical time-out asks a child to sit and think about their behavior. For this to help, a child must be able to stay calm and sit still. They also need to reflect and remember so they can use the lesson next time. This makes time-out a poor fit for young toddlers. Self-control and self-regulation start to grow between 3.5 and 4 years old. These skills take many more years to use regularly.
What about time-in?
A time-in is when you stay close to your child to help them follow the limit and get calm. Toddlers plug into their caregiver's feelings, and they can "catch your calm." This means your child can settle much more easily when you are nearby and soothing them, and time-in works best when you are not upset.
When time-in doesn't work
Sometimes your child may be out of control and may throw, kick, hit, or bite. They may even reject your comfort. When kids are overwhelmed, you can get pushed to your own limits. A short break for both of you can be helpful.
A break is not a typical time-out; it's a chance to calm down. Here are some ways to set this up:
Create a special, safe space. It can be their go-to “calm down” spot.
Talk with your child about what the space is for. Explain that it is where people in your family go when they are upset and need a break.
Let your child help set it up. It might be a pile of pillows in a corner, or a moving box with one side cut out.
When needed, guide your child there. Say, "It is time for a short body break." Stay as calm as you can.
More ways to respond
Ignore the behavior, but not the child. If your child is upset but not hurting anyone, try ignoring the behavior. Pay attention to them, but not the yelling.
End the break when your child is calm, or set a timer and check in.
Keep everyone safe from harm. If your child is hurting themselves or others, calmly hold them to keep them safe.
Remember the reason: calming down
Toddlers are not yet able to think about their behavior. A break lets you both regroup. Talking about what happened or how to do things differently should happen once everyone is calm. No learning can take place when kids or adults are still upset.
Have more questions? Talk to your child’s healthcare provider or one of the professionals supporting your family.
El Tiempo-Fuera y el Tiempo-Juntos: Una Guía para los Padres de Familia
Los niños pequeños a menudo se portan mal. Cuando su hijo hace algo que usted no quiere que haga, es su trabajo poner un límite. Los límites le muestran a su hijo lo que usted espera de él. Es posible que su hijo se enoje, pero eso es completamente normal.
¿Es útil el "tiempo fuera" para los niños pequeños?
En un "tiempo fuera" típico, se le pide al niño que se siente y reflexione sobre su comportamiento. Para que esto sea útil, el niño debe ser capaz de mantener la calma y quedarse quieto. También necesita reflexionar y recordar lo sucedido para poder aplicar la lección la próxima vez. Esto hace que el "tiempo fuera" no sea adecuado para los niños muy pequeños. El autocontrol y la autorregulación comienzan a desarrollarse entre los 3 ½ y los 4 años. Estas habilidades tardan muchos años más en poder utilizarse de manera regular.
¿Y qué hay del "tiempo juntos"?
Un "tiempo juntos" es cuando usted se queda cerca de su hijo para ayudarlo a respetar el límite y a calmarse. Los niños pequeños se conectan con las emociones de su cuidador y pueden "contagiarse" de su calma. Esto significa que su hijo puede tranquilizarse mucho más fácil cuando usted está cerca y lo está tranquilizando, por lo que el "tiempo juntos" funciona mejor cuando ni usted mismo está molesto.
Cuando el "tiempo juntos" no funciona
A veces, su hijo puede perder el control y tirar cosas, dar patadas, pegar o morder. Incluso puede que rechace su consuelo. Cuando las cosas se les salen de control, es posible que también usted llegue a su límite. Un descanso breve puede ser útil tanto para usted como para su hijo.
Un descanso no es un "tiempo fuera" típico, sino más bien una oportunidad para calmarse. A continuación le ofrecemos algunas formas de ponerlo en práctica:
Prepare un espacio especial y seguro. Podría convertirse en su "rincóncito de paz" o un lugar para acudir cuando necesita tranquilizarse.
Converse con su hijo sobre para qué sirve ese espacio. Explíquele que es el lugar al que acuden los miembros de su familia cuando se sienten molestos y necesitan un descanso.
Deje que su hijo ayude a prepararlo. Puede ser una montaña de cojines en una esquina o una caja de cartón con un lado recortado.
Cuando sea necesario, guíe a su hijo hasta allí. Déjele claro: "Es hora de tomar un pequeño descanso" y manténgase lo más tranquilo posible.
Otras formas de responder
Ignore el comportamiento, pero no al niño. Si su hijo está molesto pero no le está haciendo daño a nadie, trate de ignorar el comportamiento. Póngale atención a él, pero no a sus gritos.
Cuando su hijo se haya calmado, puede terminar el descanso, o bien ponga una alarma y vea cómo sigue.
Protéja a todos de cualquier daño. Si su hijo se está lastimando a sí mismo o a otros, sosténgalo tranquilamente para mantenerlo protegido.
Recuerde el propósito: calmarse
Los niños pequeños aún no pueden reflexionar sobre su comportamiento. Un descanso les da a ambos un respiro. Hablar acerca de lo que pasó o de cómo hacerlo de otra manera tiene que esperarse hasta que todos estén tranquilos. Los niños ni los adultos no aprenden nada cuando siguen alterados.
¿Tiene más preguntas? Hable con el proveedor de atención médica de su hijo o con uno de los profesionales que brindan apoyo a su familia.
Última actualización:
21/9/26


